Que el debate no cese: ACEA responde

Hace unos días publicábamos una crónica de la charla-coloquio ofrecida por la Asociación Canaria de Economía Alternativa, uno de los colectivos socios del proyecto de transformación social Café d´Espacio. Para cerrar se lanzaba la pregunta “¿Cómo se le explica todo esto a alguien que no tiene dinero para llegar a final de mes?”, y se decía que nadie tenía la respuesta.

Las compañeras de ACEA, tras leer dicha crónica, nos han enviado un pequeño texto explicando porqué las propuestas de economía alternativa son importantes sobre todo para la gente que está más excluida, un texto que compartimos a continuación::

 

¿Cómo se le explican las propuestas de economía alternativa a alguien que no tiene dinero para llegar a final de mes?

Ninguna de nosotras posee una respuesta definitiva sobre esta pregunta, pero podemos intentar explicar por qué son tan importantes estas iniciativas sobre todo para las personas que no tenemos nada.

Porque para las personas que tenemos menos es muy importante que la relación comercial deje de ser sólo una relación entre cosas y precios y empiecen a verse también las personas, porque la fuerza de quienes nos oprimen reside en que olvidemos que tras los objetos hay trabajo y tras el trabajo hay personas.

Porque si no llegamos a final de mes es porque predomina una mentalidad capitalista que nos explota y la mejor forma de resistir es ir trabajando en una mentalidad que ponga la dignidad de las personas por encima de todo. Porque el capitalismo, que nos oprime, se sustenta en ocultar a las personas para que sólo se vea el mercado.

Porque el comercio justo consiste en recordar que las relaciones entre las personas deben ser horizontales y equitativas, que nadie debería explotar a nadie por ningún motivo. Porque la misma gente que nos explota aquí es la que explota allí. El comercio justo habla de condiciones laborales justas, para todas: de aquí y de allí, luchamos por los derechos de todas las personas.

Porque las personas que tienen más dinero y poder se relacionan a través del dinero, pero las personas que no tenemos nada no podemos olvidar que el apoyo mutuo, el respeto por el otro, la comunidad, y el poner por encima del interés a la persona es nuestra verdadera fuerza.

Porque esta mentalidad capitalista enfrenta a las excluidas entre ellas, trabajadoras explotadas que apoyan a explotadores. Nosotras, las explotadas, debemos luchar por cambiar esa mentalidad que nos oprime a todas las que no tenemos. Porque la misma mentalidad que explota a la gente en los países periféricos para vendernos barato es la que nos explota aquí hablando de ser más competitivos. El precio barato es mentalidad competitiva y ésta es enemiga de los pobres, no de los ricos.

Porque este mundo del “todo barato” quiere que gastes y nos oprime culturalmente para que nuestros hijos se sientan desgraciados si no llevan unas Nike o si no van al cine a gastarse 8 euros a ver Torrente 4. Porque este mundo del “todo barato” nos hace ahorrar en papas pero nos obliga a tener móviles.

Porque esta mentalidad nos empuja a mirar hasta el último céntimo al comprar la comida pero cuando llegan las épocas navideñas también nos empuja a gastar aunque no tengamos. La felicidad de nuestros niños depende de gastar más de lo que tenemos, ¿alguien se imagina algo más cruel? ¿Cómo hemos dejado que la alegría de una niña dependa del consumo?

Porque luchar por otro consumo es luchar por una mentalidad donde compartamos más y consumamos menos, este mundo es enemigo de compartir. Porque compartir un coche es más barato y divertido que tener uno propio, porque recuperar las calles para un ocio lúdico sin consumo es más barato y divertido que pasar el día en el centro comercial.

Porque los más pobres estamos sufriendo la saturación de un planeta lleno por el sobreconsumo de objetos de “usar y tirar”, porque tenemos que consumir menos, para vivir mejor compartiendo más.

Lo que más puede ayudar a las familias que no llegan a final de mes es desembarazarse de la cultura del consumo y trabajar por una cultura comunitaria del apoyo mutuo. Si a alguien del barrio le falta algo se le ayuda en lugar de gastar en otras cosas. La cultura del apoyo mutuo es la mejor solución ante la crisis y no esta cultura individualista y consumista.

En definitiva, esta cultura capitalista que toma a las personas como mercancías y que nos esclaviza por rentabilidad es enemiga de todos los seres humanos y sobre todo de las pobres, sólo luchando entre todas por construir activamente otra mentalidad menos individualista podremos resistir ante el poder de los ricos que nos oprimen material y culturalmente en todas las partes del globo.

 

 

 

 

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